MI HIJO VIVE EN MÍ

Os dejo este artículo de Ana García de Motiloa. Disfrutadlo.


Recientemente tuve la ocasión de asistir a unas jornadas de apoyo al duelo, de las que salí bastante impresionada por la profundidad de muchas de las palabras y vivencias que allí escuché.

Cada día estoy más convencida de que las cosas no suceden porque sí y de que la vida nos muestra una riqueza inmensa para ejercitar con ella un continuo aprendizaje. Creo que es muy importante que estemos dispuestos a aprender.

Para mí, cada ponencia fue importante pues todas, en mayor o menor grado, me transmitieron algo, pero me voy a centrar en una muy especial,  la que pronunció una madre que había perdido a su hijo en un fatídico accidente.

Esta mujer, esta madre, Elsa, nos contó su historia de sufrimiento inmenso, bestial, desgarrador, desde el día que perdió a uno de sus dos hijos. En ocasiones, la congoja hablaba por ella, tomaba su cuerpo, tomaba su voz…

Hacia el final de su comunicación y ya desde el sosiego, pronunció estas palabras: ”MI HIJO VIVE EN MÍ”.

A partir de ahí, surgieron en mí una serie de reflexiones que me gustaría compartir.

Esa frase pronunciada y vivida por Elsa me llevó a visualizar al niño, a la niña dentro del vientre materno, a revivir el regocijo de la primera patadita, el “sentir” la vida del otro ser muy dentro, un ser que VIVE desde la propia vida de su madre…cuya vida será ya un desvivir-se por él, en definitiva, una historia de amor, una historia de vida.

Pero cuando la vida de ese hijo se interrumpe…entonces… habla Elsa, habla su dolor, su falta, su agujero negro, terrible, inmenso y nos cuenta hasta qué punto ha sufrido.

A partir de sus palabras vuelvo a visualizar al hijo perdido “dentro” de su madre. Me doy cuenta entonces que SÓLO LA FUERZA DEL AMOR PUEDE REALIZAR ESTOS MILAGROS. Hay que atravesar  un tortuoso sendero de sufrimiento y angustia para comenzar a vislumbrar una luz…

Sufrimiento que lleva consigo un REBELARSE, una declaración de guerra a lo que se ha perdido, al sentido de culpa, rebelarse a un montón de sinsentidos… Quizás esa luz pueda llegar cuando se ACEPTA la pérdida, de lo contrario, si uno se rebela constantemente y a través del tiempo contra lo que se ha perdido, el resentimiento, el resquemor llenará una vida vacía de sentido.

Vuelvo a percibir cuán cerca está el AMOR de la ACEPTACIÓN.

Me pregunto si en este duro proceso hay que pasar de un rebelarse a un REVELARSE (descubrir el velo), a una revelación,  para que aflore esa luz,,,

Porque…¿Qué es el amor sino LUZ?.

¡Qué gran paradoja la que me ha enseñado Elsa!: un hijo puede vivir en su madre desde la vida y también desde la muerte.

Ana García de Motiloa.

Vitoria 8-10-08

…………………………………………………………………………………..

Curiosamente este escrito se “gestó” después de otro que escribí en Mayo y que estaba relacionado con las madres que habían pasado por la vivencia de la pérdida de un hijo. Lo titulé así: “MADRES”. En él yo no había aprendido aún lo que me enseñaron otras dos madres, una de ellas es Elsa. La otra…espero que algún día acabe aceptando.

He acabado por comprender cómo una pérdida tan importante puede dar un sentido más profundo a la existencia cuando, a partir de ella, uno puede llegar a los demás ofreciéndoles su ayuda.

Anuncios

One thought on “MI HIJO VIVE EN MÍ

  1. Reveladora y desveladora la reflexión de Ana sobre lo que aprende de las personas que comparten sus vivencias. Gracias Ana, tu nos compartes las tuyas y los demas, a través de este canal que es Izarki, aprendemos, vivimos, sentimos y…. crecemos.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s