Solidaridad bien entendida

Intentando explicar a mi hija el concepto de solidaridad para un  trabajo que le habían mandado en la Ikastola, le puse el ejemplo de un desastre, un terremoto, a consecuencia del cual un montón de gente se movilizaba e intentaba ayudar de cualquier manera, unos económicamente, otros colaborando en el rescate o ayudando a reconstruir el poblado, y de manera totalmente gratuita…También le expliqué que no hacía falta que se produjera un desastre de grandes dimensiones para practicar la solidaridad, que podía ser algo más cotidiano, como por ejemplo, ( y así aproveché para inculcarle el concepto de reciclaje) recoger adecuadamente los desperdicios para poderlos reciclar, y así conseguir un mundo más limpio y habitable…

-Ya, pero no todo el mundo es solidario, y el que lo sea yo sola, no tiene mucho sentido….

Me quedé sin saber darle una respuesta convincente, hasta que de “casualidad” repasando el libro que suelo utilizar para inspirarme, y del cual he editado ya algún artículo en este blog: “Sopa de pollo para el alma” encontré la siguiente joyita:

-En una puesta de sol, un amigo iba caminando por una desierta playa mexicana.Mientras andaba empezó a ver que otro hombre se acercaba inclinándose de vez en cuando para recoger algo que luego arrojaba al agua.Una y otra vez recogía algo y lo devolvía con fuerza al océano.

Al aproximarse más, nuestro amigo observó que eran estrellas de mar que la marea había dejado en la playa y que, una por una, iba devolviéndolas al agua.

Intrigado, el paseante se aproximó al hombre para saludarlo:

-Buenas tardes, amigo.Venía preguntándome qué es lo que hace…

-Estoy devolviendo estrellas de mar al océano.Ahora la marea está baja y ha dejado sobre la arena todas estas estrellas de mar.Si yo no las devuelvo al mar, se morirán…

-Ya entiendo-replicó mi amigo-, pero sobre esta playa debe haber miles de estrellas de mar, y debe haber en este mismo instante centenares de playas con un montón de estrellas varadas…¿No se da cuenta de que es imposible que lo que usted pueda hacer pueda tener importancia?

El hombre sonrió, se inclinó a recoger otra estrella de mar y, mientras volvía a arrojarla al mar, contetó:

-¡Pues para ésta sí es importante!

 Jack Canfield y Mark V. Hansen

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6 thoughts on “Solidaridad bien entendida

  1. Joyita no sé… de mercadillo más bien. Vamos a ver. Lo que ese hombre estaba haciendo al devolver las estrellas al mar era tranquilizar su conciencia. Con esa regla de tres debería pasearse por los puertos y comprar la carga de los marineros para devolverlos al mar, ir regando por el monte los árboles sin regadío para evitar su tala, etc, etc…
    El hombre de la playa si fuera coherente debería ir todos los días y todas las horas del día porque cualquier estrella es digna de ser salvada… pero no, estaba de paseo, y en ese rato libre decía hacer algo muy trascendental. Ese balde argumental tiene más agujeros que un colador. Si fuera solidariamente bien entendido su grado de compromiso sería algo mayor.
    Es una falacia justificar su inoperatividad con la salvación de la estrella que tenía en la mano, porque es la ineficacia de las solidaridades de pacotilla. La de casi todos los “buenos samaritanos”. Lanzar desde fuera, pero si la ola le pilla mejor apartarse…
    ¿Le ha preguntado a la estrella si quería que la devolviese al mar? ¿No era parte de su naturaleza el terminar su periplo en aquella playa? ¿Por qué la estrella podría tener más razón que el mar?
    La limosna a un necesitado a la puerta de una iglesia es apuntalar más su condición de pobreza crónica. Eso sí nos quedamos tranquilos porque PARECE que le ayudamos.
    Josean, no le cuentes esta milonga a tu hija. Que aprenda a conocer el mar y las estrellas. Y la respuesta se la dará su sabiduría. No me la cargues de prejuicios. Deja que no sea tan corta como nosotros que somos el hombre de la playa… Seguramente después ella cuando pasee por la playa no reaccionará con el primitivismo de la “ineficacia consoladora” y planteará soluciones para que las estrellas no mueran en las playas si esa no es su condición.
    El mejicano salvaría más estrellas si colaborase con Greenpeace, o escribiera un libro sobre el asunto, por ejemplo. Es como el pescador que tiene un agujero en la barca y se dedica a vaciarla a cubos, cuando lo que tiene que hacer es pensar en tapar el agujero o en abandonar la barca con la suficiente vitalidad para construir otra…
    El consejo que le has dado a tu hija es un comodín falso. A la solidaridad le pasa como a los huevos: no admite subdivisiones, no hay medio huevo, ni un poco de huevo. O eres solidaria, o no. O estás embarazada o no. Es una condición. No es un acto de voluntad.

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  2. Hola Jesús:
    Agradezco de veras el interés mostrado por mi artículo y el tiempo y la dedicación empleados a argumentar lo inadecuado del consejo dado a mi hija.
    Yo no iba tan lejos.Simplemente pretendía, mediante un cuento,una metáfora, hacerle notar que, aunque los demás no lo sean, uno puede ser solidario, que alguien lo agradecerá…Que no hace falta serlo en los grandes desastres (que es lo fácil, además) que se puede ser en lo pequeño, lo cotidiano…es una forma de irle introduciendo ese valor…
    Al tratarse de un cuento, una metáfora, seguro que mi hija extrae una enseñanza mucho menos contaminada que la tuya, o la mía…
    El hombre de la playa, estoy seguro, lo hacía desde el corazón, y salvó la vida a muchas estrellas(aunque es posible que alguna se quisiera suicidar,aceptando tu comentario,) Si hubiera actuado con más coherencia, continuando con tu idea, hubiera pensado:
    – O me comprometo del todo, me apunto a la ONG “Salvad a la estrellas” y soy activo militante(seguirían muriendo millones a pesar de ello), o no soy hipócrita y las dejo varadas…con lo cual hubieran muerto las que ese día salvó….
    Si yo fuera estrella….me gustaría que en la playa por donde suelo explorar, anduviera de vez en cuando ese hombre…a pesar de que lo haga para tranquilizar su conciencia, que es una de las muchas razones que tenemos para hacer el bien.

    Un saludo
    José Ángel

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  3. Preciosos mensajes los que nos has regalado J. Ángel.

    Y lo digo en plural porque, más allá de la historia de las estrellas de mar está la otra historia, la de un padre que intenta explicarle algo a su hija y en ese acto de participación y apoyo a sus trabajos ya está implícita la solidaridad, la solidaridad bien entendida.

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  4. Ana paseaba por la playa y vió la estrella de J.Angel despedida del mar por una mar los vientos de Jesús. En un acto solidario con la estrella la cogió para devolverla a su estabilidad marina…

    Las metáforas son peligrosas porque son manipulaciones del lenguaje. Lo cual no quiere decir que no sean bellas o útiles. Cuanto más bellas más peligrosas (como las mujeres, de hecho la mujer tiene mucho de metáfora pero eso es para otra conferencia…). Una metáfora bien parida es aquella que supera la realidad que representa. Y oírla es ver una nueva perspectiva, un horizonte que se intuía y que, como buen y arriesgado explorador de la vida, el oyente se debe aventurar en el sueño que representa. Hay otras metáforas que son anestesiantes. Son postales colgadas en el kiosco de la esquina de nuestro paisaje cotidiano que quedan muy coloristas en el “glossy paper”. Pero su contenido es el mismo paisaje que queremos cambiar…

    Os invito a leer “La manipulación del hombre a través del lenguaje” de Alfonso López Quintás: http://www.ecologia-social.org/pdfpensamiento/manipulacion.pdf

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  5. Bueno; Jesús…
    Vuelvo a darte las gracias por la atención que dedicas a este blog…
    “La metáforas son peligrosas” dices…`¿para quién? ¿Qué es lo que las hace peligrosas?Es como decir “el cuerpo desnudo es peligroso”…¿para quién? ¿qué es lo que le hace peligroso? ¿De qué tienes miedo? ¿De las metáforas? ¿De lo que puedes descubrirte a través de ellas?¿De observarte?….
    Las cosas no son peligrosas; lo es, en todo caso el modo en que las usamos…
    Por otro lado,en cuanto a que la metáfora es una manipulación del lenguaje,la manipulación del lenguaje siempre existe, en mi opinión, el lenguaje es, entre otras cosas, la forma que hemos encontrado para manipular el pensamiento,consciente o inconscientemente, para poder decir, cuando así lo estimemos, algo distinto de lo que pensamos…Con el lenguaje ES MUY DIFÍCIL no manipular…suponiendo que compartamos el mismo concepto de “manipular”…
    Tu opinión, como la mía, no deja de ser eso, una opinión, y no es dogma, como tampoco lo que diga Alfonso López Quintás, o Nick Owen, cuyo libro “La magia de la metáfora” te invito a leer, por mi parte…

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  6. Saludos, esta historia de arriba del todo, yo la lei pero de diferente forma.

    La unica diferencia era lo de la importancia… pues en vez de decir importancia, decia que que diferencia hay por la cantidad de playas y estrellas que habian en el mundo.

    Y el cuando se volvio a recojer la estrella y lanzarla de nuevo contesto….

    Ya he echo la diferencia para esta.

    Es una moraleja, pues se refiera a que una sola accion buena, no cambiara el mundo, pero que si todos hicieramos lo mismo si que podriamos conseguirlo.

    Saludos =)

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