Pistas para enseñar. Pista 18. El sandwich positivo

En PNL damos una gran importancia al uso exquisito del lenguaje. Las palabras escogidas, las pausas, el orden de las frases, … todo eso influye en la comunicación de una idea. Chris Davies nos habla de ello en este artículo, y nos da un ejemplo fantástico de cómo el uso consciente y orientado a resultado del lenguaje puede marcar la diferencia.

Pista 18 – El sandwich positivo

¿Has tenido alguna vez la experiencia de que alguien te está diciendo que le gusta algo que has hecho, y según está hablando, puedes oír en su tono de voz que está a punto de llegar un “pero …” que va a echar por tierra el cumplido? Esa pequeña palabra “pero” a veces golpea con más fuerza de lo que pesa. Puede servir para negar todo lo que ha ido antes de ella. Por ejemplo:

Es una gran historia la que has escrito, pero pienso que puedes hacerlo mejor la próxima vez – es interpretada habitualmente como: no es una gran historia porque puedes hacerlo mejor.

Me gusta la casa pero no tiene suficiente espacio – es interpretada habitualmente como: no me gusta la casa porque no tiene suficiente espacio.

Cuando trabajo con niños, frecuentemente me encuentro en una situación en la que un niño ha hecho algo, puede ser un trabajo, o se ha comportado de determinada manera que está bien, es un paso en la dirección correcta, pero (!) considero que puede hacerlo mucho mejor. Si no tengo cuidado con mi lenguaje, entonces mi opinión de que puede hacerlo mejor puede ocultar el hecho de que ha realizado un progreso. Una buena manera de prevenir que esto ocurra y dar al niño el crédito que merece, mientras al mismo tiempo le animamos a que continúe mejorando, es usar lo que llamo el sandwich positivo.

Digamos que Pepe es un tipo muy volátil y reacciona agresivamente ante cualquiera que le provoque de la mínima forma, y digamos que he notado que en esta ocasión no ha reaccionado en su forma habitual – no sacudió al provocador, sino que en lugar de eso le insultó. El sandwich positivo sería así:

1. Dar un elogio generoso y rotundo

Eso estuvo genial. Me he dado cuenta que has decidido mantener las manos quietas cuando te ha provocado. Bien hecho.

2. Expresar qué es lo siguiente que queremos que ocurra

Quizá lo que podamos hacer la próxima vez [pausa] no sé si [pausa] puedes hacerlo [pausa] puede no resultar sencillo.[pausa] ¿Piensas que [pausa] eres capaz de ignorarle completamente y simplemente seguir con lo tuyo la próxima vez?

3. Repetir el elogio

Pero lo que has hecho hoy ha estado genial. Estoy impresionado.

Lo importante del primer punto es asegurarse de que el elogio es rotundo. No tienen que haber nada en el tono de voz que sugiera que va a llegar un “pero”. Bajar el tono de voz al final de la frase ayudará a dar ese mensaje, hará que suene a frase finalizada.

En la frase central, el relleno del sandwich, hay un montón de estrategias trabajando.

“Quizá lo que podamos hacer la próxima vez [pausa]” está diseñado para ser suave en la sugerencia, teniendo en cuenta la naturaleza volátil de Pepe – “Quizá” – sólo es una posibilidad – “podamos”, no tenemos que hacerlo. El “nosotros” implícito también da el mensaje de que estamos juntos en esto, yo voy a ayudar, no le estoy diciendo a Pepe lo que tiene que hacer. Habitualmente los estudiantes como Pepe reaccionan de mala manera a las instrucciones cuando las ven como autoridad y quieren enfrentarse contra ella. Así, el lenguaje en el relleno está diseñado para eliminar la posibilidad de presentar un obstáculo contra el que pueda reaccionar.

Utilizar fragmentos de frases – partir la frase con pausas – nos permite:

a) ir construyendo interés – le hace preguntarse qué es lo siguiente que viene, y

b) deja mensajes positivos “[pausa] puedes hacerlo [pausa]”. Mientras su mente consciente escuchará “no sé si puedes hacerlo” su inconsciente seleccionará “puedes hacerlo” porque está marcado mediante la separación del resto de la frase. Es lo que en PNL se conoce como órdenes empotradas. De igual manera, la última pausa deja el fragmento “[pausa] eres capaz de ignorarle completamente y simplemente seguir con lo tuyo la próxima vez” como una afirmación, no como una pregunta, y como otra orden empotrada. (N. del T.: que además se puede reforzar si utilizamos un tono de voz afirmativo al final de la frase)

Con “[pausa] puede no resultar sencillo.[pausa]” estoy buscando que Pepe responda al reto, así que el tono va a implicar que aunque no sea sencillo, creo que es capaz de ello.

En el punto 3 vuelvo al elogio inicial. Tome nota o no del contenido del sandwich, permanece el hecho de que lo ha hecho bien, y quiero asegurarme de que se vaya con ese mensaje.

El “Pero …” al principio de la última parte funciona en el sentido de que si no le ha gustado la idea del relleno del sandwich, el “Pero …” servirá para negarlo y hacer el elogio la parte importante.

Hasta la próxima pista disfruta de tus sandwiches.

Christopher

http://www.bamboozle.dsl.pipex.com/tips/tip018.htm

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One thought on “Pistas para enseñar. Pista 18. El sandwich positivo

  1. podrias visitar mi blog y leer en dialogos, lo que intentamos hacer
    Atendemos en la escuela niños en riesgo y hemos idi creando respuestas a sus inquietudes, con la intencion de provocar alguno cambios en sus vidas que les permitan ser mas felice

    fernando

    Me gusta

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