Entrenar los tiros libres

“Hace unos años tuve la oportunidad de entrevistar a Jordan después de una temporada en la que se había llevado todos los trofeos posibles. En un momento dado le pregunté por sus planes veraniegos (periodismo de investigación que se llama). Me contó que en cuanto acabase su gira promocional volvía a Chicago donde tenía pensado entrenar el tiro libre porque aquella temporada sólo había conseguido un 75% de aciertos. ¡Un 75%! ¿Sacrificar parte de su verano para mejorar una buena marca? Es de locos. Pero, al final, estas son las cosas que distinguen a los buenos de los mejores. Su capacidad para la mejora continua.”

– Juanma López Iturriaga en el periódico El Correo el 20 de Marzo.

Los que me conocen saben que me encanta el baloncesto, y frecuentemente me encuentro utilizando metáforas relacionadas con el baloncesto aplicadas a casi todo tipo de ámbitos.

Una de las que uso habitualmente es esta: los grandes jugadores de baloncesto, esos que admiramos y a los que les sobra talento por los cuatro costados, siempre guardan un tiempo para entrenar una cosa tan básica como el tiro libre (siempre el mismo tiro, sin oposición, … una de las suertes que más mecanizada tiene que tener un jugador profesional), aunque ya lo hagan correctamente.

Para mí, el aprendizaje y la excelencia en una habilidad tiene mucho de esto. A lo largo del tiempo, según se van acumulando conocimiento, formas de hacer las cosas y técnica personal, vamos avanzando más y más en una habilidad, somos capaces de realizar labores cada vez más difíciles y sofisticadas, cosas que al comienzo del aprendizaje ni soñábamos con dominar. Llegamos al nivel de la competencia inconsciente, donde las cosas “nos salen solas”, sin apenas esfuerzo. Creo que éste es un punto crítico. Si llegado a este punto no me preocupo de seguir ensayando, de seguir perfeccionando la técnica, llegaré a un techo, no podré seguir avanzando.

Y eso está bien. No es necesario alcanzar la excelencia en todos los ámbitos. Supongo que ni siquiera deseable. Lo que sí creo es que todos tenemos campos en nuestra vida en la que es preciso alcanzar la excelencia, o, al menos, perseguirla. Aquí es donde entra Michael Jordan y sus tiros libres. Para alcanzar la excelencia, no sólo hay que entrenar y practicar las técnicas más avanzadas, es necesario practicar, una y otra vez, las habilidades básicas sobre las que construimos las demás.

Apliquemos esto, por ejemplo, al aprendizaje de PNL. Estamos ante un campo en que cada día puedo aprender una cosa nueva: una técnica nueva adecuada para determinadas situaciones, una nueva inducción al trance (más rápida, más efectiva), un nuevo patrón lingüístico, más avanzado, un … ¡uf!. Más libros que leer, nuevos cursos para hacer, … . Todo esto está bien, es más, es necesario para seguir avanzando en este campo. Pero si no practicamos, concienzudamente, las técnicas básicas de la PNL, descubriremos que las técnicas más avanzadas “ya no nos salen”, o que esa nueva inducción “no funciona tan bien como esperaba”.

¿Cuáles son las habilidades básicas en PNL? Supongo que se podría entrar en una seria discusión, pero yo creo que son más o menos éstas: manejar con soltura las presuposiciones, escucha activa y calibración, saber conectar con el otro, utilización exquisita del lenguaje (metamodelo, modelo Milton, …) y la comunicación no verbal, manejo de los sistemas representacionales y las submodalidades, saber hacer un anclaje preciso, … Alguna de éstas podría no estar en la lista y también podríamos meter otras habilidades. No es lo que importa ahora. Lo que sí importa es que las técnicas y habilidades más avanzadas se construyen sobre estas, y que para poder avanzar y profundizar en este ámbito es preciso que el uso de estos “bloques básicos” sea excelente. Y eso lo da la práctica.

Se puede aplicar este mismo concepto a cualquier habilidad: tocar un instrumento musical, hablar en público, conducir un coche, mejorar las relaciones con las personas, … Si quieres mejorar una habilidad, busca cuáles son sus “tiros libres” y practícalos.

Y si alguna vez te encuentras con que el avance no es el deseado, piensa en Michael Jordan, uno de los mejores jugadores de baloncesto de todos los tiempos, con todos los objetivos deportivos que se podía plantear ya conseguidos, solo, en su casa, tirando una y otra vez a canasta, un día tras otro, para mejorar un pequeño porcentaje en sus tiros libres.

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6 thoughts on “Entrenar los tiros libres

  1. grasias por estos consejos me dieron alientos de seguir practicando este gran deporte espero que me puedan dar mas consejos aserca de esto porfavor com o mejorar mi tecnica indibidual tiros etc.

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  2. Bueno, este no es un blog dedicado al baloncesto. La historia de los tiros libres era más bien una metáfora.

    Lo que sí puedo decir desde mi experiencia es que en un deporte de precisión como el baloncesto, la PNL resulta muy útil. Yo he aplicado técnicas como el círculo de excelencia en mí y otras personas con excelentes resultados.

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  3. GrACIAS pOR TUS CONSEJOS AUNQUE NO LOS LEI TODOS pero yo creo que michael jordan lo unico que tiene es inteligencia tiempo y altura

    Eso creo yo si alguen se interesara como el o tubiera la misma inteligencia fuera hasta mejor que el Eso digo yo Adios cuidense

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