Os dejo una joyita que me pasó en su día un amigo, Roberto, y que explica muy bien qué es realmente escuchar…leerla como si la escuchárais de vuestro ser más querido….
Un rey envió a su hijo a estudiar donde un gran maestro con el objetivo de >>prepararlo para ser una gran persona y un buen gobernante al heredar la >>corona del reino.>>
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>>Cuando el príncipe llegó ante el maestro, éste lo envió al bosque. Tendría >>que regresar después de un año para describir todos los sonidos que >>escuchara allí.>>
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>>Transcurrido este tiempo, cuando el joven volvió, el maestro le pidió que >>hiciera un relato de todo lo que había conseguido oír.>>
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>>El príncipe le dijo:>>
>>”Maestro, pude escuchar el canto de los pájaros, el ruido de las hojas, el >>regocijo de los grillos, el ritmico croar de las ranas, la brisa rozando >>el pasto, el zumbido de las abejas, el rumor del viento cortando los >>cielos… “>>
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>>Al terminar su narración, el maestro pidió al muchacho>>que regresara al bosque, para oír todo aquello que fuera posible.>>
>>A pesar de estar intrigado, el príncipe obedeció la orden del maestro, >>pensando: “No entiendo, ya distinguí todos los sonidos del bosque… “>>
>>Por días y noches permaneció solo oyendo, oyendo, oyendo… pero no >>conseguía distinguir nada nuevo, además de lo que ya había dicho al >>maestro.>>
>>No obstante, cierta mañana, comenzó a distinguir sonidos vagos, diferentes >>a todos los que escuchara antes.>>
>>Y mientras más atención prestaba, más claro se volvían los sonidos.>>
>>Una sensación de encantamiento se apoderó del chico.>>
>>Pensó:>>
>>”Esos deben ser los sonidos que el maestro quería que yo escuchara… “>>
>>Y sin prisa, permaneció allí oyendo y oyendo, pacientemente. Quería tener >>la seguridad de que estaba en el camino correcto.>>
>>Cuando regreso al monasterio, el maestro le preguntó que más había logrado >>oír.>>
>>Paciente y respetuosamente el príncipe le dijo:>>
>>”Maestro, cuando presté atención pude oír el inaudible sonido de las >>flores abriéndose,>>el sonido del sol naciendo y calentando la tierra y el del pasto bebiendo >>el rocío de la noche… “>>
>>Luego el maestro dijo al muchacho:>>
>>Solamente cuando se aprende a oír con el corazón es posible percibir de >>las personas, sus sentimientos mudos, sus miedos no confesados y sus >>quejas silenciosas. Asímismo, podrás inspirar confianza a tu alrededor, >>entender lo que está equivocado y atender las necesidades reales de cada >>uno.>>
>>No así, cuando se escuchan solamente las palabras pronunciadas por la >>boca, sin que atiendas lo que está en el interior del ser que las emite y >>sin oír sus sentimientos, deseos y opiniones reales.>>
>>Es necesario, entonces escuchar el lado inaudible de las cosas, el lado no >>medido, pero que tiene su valor, pues es el lado más importante del ser >>humano.>>


Jueves, 17 Mayo 2007 a las 11:03 pm |
Cuan cierto es que si abrimos nuestros canales a tope podremos escuchar los colores, oler los sonidos…y descubrir que lo que parece no existir ahi fuera se puede percibir con ese tanto porcentaje de cerebro que habitualmente no usamos…