“LA VIDA EN SU ÓPTIMA EXPRESIÓN ES UN PROCESO DINAMICO Y CAMBIANTE EN EL QUE NADA ESTÁ CONGELADO”
CARL ROGERS
“LA VIDA EN SU ÓPTIMA EXPRESIÓN ES UN PROCESO DINAMICO Y CAMBIANTE EN EL QUE NADA ESTÁ CONGELADO”
CARL ROGERS
Adjuntamos este articulo muy interesante para que lo disfruteis:
SAludos del Equipo del CPI.
PAUL WATZLAWICK
Gran teórico de la comunicación
Como todos los años, en julio realizaremos la asamblea anual de socios donde presentaremos un resumen anual de actividades, balance económico, presentación de nuevos socios…
Fecha: 15 de Julio de 2007
Lugar: CPI (San Sebastian)
Horario: 11-13: Asamblea anual de socios en el CPI.
13:30 Como todos los años IZARKI invitará a los socios que asistan a la asamblea a una comida de socios.
Fecha límite para confirmar asistencia: 25 de Junio de 2007.
¿Has sentido alguna vez que la presión de hacer las cosas bien limita nuestra capacidad? ¿O que las tareas que mejor realizamos son aquellas que no importan demasiado cómo salgan?
Chris Davies nos escribe sobre esto en su artículo.
NO EXISTE UNA FÓRMULA
Por este motivo decimos que se trata de un arte. Existen tantas formas de dar malas noticias, como médicos y como enfermos. No hay una forma “justa” o una forma “equivocada” para hacerlo. Ningún médico con sentido común usaría la misma técnica para todos los pacientes. Los enfermos son demasiado distintos para ser tratados así. Su experiencia profesional, su conocimiento de técnicas de comunicación, su bagaje cultural y su estatura humana, serán las únicas herramientas de que dispondrá el médico para poder enfrentarse a tan delicada tarea.
No discutir con la negación
La negación es un mecanismo adaptativo. Para Weisman, la negación supone la revisión o reinterpretación de una parte de una realidad dolorosa, evitando lo que puede resultar amenazante y aferrándose a la imagen de la realidad previa. Ahora bien, el principal problema práctico a la hora de abordar este fenómeno se refiere a la distinción entre “negación” y “desinformación”. Un paciente puede pensar que su enfermedad no es maligna porque no se le ha informado adecuadamente o porque se le ha proporcionado información ambigua; posiblemente, la presencia de tratamientos activos amortigua hasta cierto punto este problema al constituirse en evidencia del tipo de enfermedad que se aborda, como ilustra Ferrero en un estudio sobre enfermas de cáncer de mama y en las cuales la negación disminuía significativamente con el tiempo sólo en los grupos de pacientes que habían sido sometidas a quimioterapia de larga duración.
En cualquier caso, la ignorancia o la desinformación no son “negación”, aunque pueden contribuir significativamente a su aparición (ante la ambigüedad) y a su mantenimiento. Una negación persistente, a veces significa que el enfermo no estaba todavía preparado para escuchar la noticia.
GRADUALMENTE. NO ES UN ACTO ÚNICO
Es verdaderamente desagradable ir al encuentro de una persona a la que no se ha visto nunca, para darle una noticia francamente mala. Es siempre mucho más fácil dominar la situación si tenemos una cierta relación previa con el enfermo y con su familia y sabemos algo de su ambiente y de sus posibles reacciones. Evitaremos dar demasiadas informaciones en el primer encuentro. La información dosificada, nos permitirá percatarnos de la respuesta del enfermo a la información recibida. El médico que trate este tipo de situaciones debe tener una mente abierta y resolver el problema de acuerdo con soluciones individuales y específicas para cada caso concreto. Siempre, pero sobre todo en los primeros momentos, debe ser extraordinariamente cauto. La prudencia es una admirable consejera: evita pasos en falso de reversibilidad difícil y permite ir ganando un tiempo precioso para poder presentar las ideas de una manera más elaborada y correcta. El médico debe tomarse todos los plazos que necesite hasta que adquiera una conciencia clara del grado de información que “ese” preciso paciente es capaz de asumir. Y, mientras tanto, no debe mentir. A nadie le extraña que un médico dude y, como consecuencia, sea parco en sus informes, pero se acepta muy mal al médico que miente. Hay muchas maneras de manejar el tema hasta llegar a la conclusión que pudiéramos llamar definitiva24. Decía Simpson que la verdad es como un medicamento, que tiene su propia farmacología: una dosis demasiado baja no hace efecto y se corre el riesgo, incluso, de debilitar la confianza que tiene el enfermo en su médico; la prescripción precipitada de dosis excesivas puede provocar síntomas inquietantes; y existen casos de reacciones idiosincrásicas, de taquifilaxia y de tolerancia, sin contar los individuos que ofrecen una gran resistencia a su administración. Por consiguiente, la manera en que se dicen las cosas, influye más que la elección de decirlas o no en los resultados obtenidos.
Esta forma de “dirigirse con frenos” hacia la verdad puede ser un gran alivio para el enfermo. El moribundo suele saber mucho más sobre su estado de lo que dice y posiblemente de lo que se dice a sí mismo. El saber reprimido sigue siendo saber. Tanto si este saber está situado en el umbral de la conciencia o por debajo de ella, siempre puede suceder que en cualquier nivel de la conciencia ronda el tormento de la duda en las protestas optimistas del mundo circunstante que con sonrisas pretenden disipar sus cuidados. También se llega al punto de que el enfermo empieza a sufrir más por la contradicción creada entre el sí asegurado y el no secretamente sabido, que si se le cargara con el peso de la claridad sobre su estado.
El paciente marca el camino y el ritmo. La información al paciente es un proceso dinámico, que si se hace bien, es terapéutico y que el criterio que debe seguirse es el de la “verdad soportable”. Se entiende por verdad soportable aquella información cierta que puede asumir y aceptar el paciente. La soportabilidad es cambiante en función del tiempo de evolución de la enfermedad y de la información recibida. Para que la información sea entendida por el paciente, es preciso explicar de un modo inteligible. Es importante, sin embargo, no confundir lo insoportable para el enfermo con lo incómodo para el médico.
El clínico necesita finura y delicadeza para saber captar los sutiles matices que el paciente espera o desea oír en las explicaciones que se le proporcionen, para poder aceptar esas explicaciones de la forma menos traumática posible. El médico debe saber en todo momento qué es lo que el paciente quiere realmente oír, cuantitativa y cualitativamente para, de esa forma, sin engañarle, irle dando la información de una forma progresivamente adecuada y para él asimilable, según las pautas que él mismo vaya indicando.
En pocas palabras, la pregunta: “¿Se debe decir la verdad al enfermo?” debe ser transformada en la siguiente:
“¿Cómo ayudar al enfermo a encontrar por sí mismo la propia verdad en esta situación, que es la suya?”.
Esta es una foto sacada esta Semana Santa en la autopista de Valencia a Barcelona.

Os juro que cuando la vi me acordé de todo lo que había leído sobre lenguaje ericksoniano. ¡Qué imprecisión precisa! ¡qué nominalización! ¡qué verbos indefinidos! …
La próxima vez que haga una inducción al trance voy a usar esta frase, seguro que es tremendamente eficaz. Pero ¿poner una frase hipnótica de este calibre en una autopista? ¡y justo antes de una curva! Espero que alguien en la DGT tome cartas en el asunto.
Ahora en serio, que me hizo mucha gracia, e hicimos unas risas durante el viaje con las “frases zen” en los paneles informativos.
¿Os habéis encontrado con mensajes similares (involuntarios, se supone) en alguna ocasión?
Nota: más tarde, viendo la televisión, me enteré de que esta frase forma parte de la campaña de prevención de accidentes para esta temporada. Como slogan de campaña, vale, pero ¿en la autopista?
ES UN ACTO HUMANO, ÉTICO, MÉDICO Y LEGAL. POR ESTE ORDEN.
Aunque existan imperativos legales, nunca se debe olvidar que, informar a un enfermo que tiene una dolencia mortal es, antes que nada, un acto incuestionablemente humano. Que una persona, aunque sea un profesional, deba comunicar a un semejante que su muerte está próxima, es a la fuerza un hecho tremendamente humano y el médico, debe hacer gala, más que nunca, de una auténtica humanidad. Es el momento de mayor grandeza del Acto Médico y también uno de los más difíciles.
Por lo que hace referencia al segundo aspecto, no se puede pasar por alto la importancia ética de la información, como única manera de permitir al enfermo ejercer su derecho de autonomía. El derecho a la verdad es reivindicado como un derecho fundamental de la persona y es expresión del respeto que se le debe. Negando la verdad al enfermo grave, se le impide vivir como protagonista la última fase de su vida. Sabiendo que se acercaba su fin, quizás hubiese tomado decisiones importantes (legales, económicas, humanas) y, sobre todo, habría tenido la oportunidad de hacer aquel balance de su propia vida que constituye, a veces, un momento de espiritualidad particularmente intenso. Leer el resto de esta entrada »
LIBROS RECOMENDADOS A LOS SOCIOS, AMIGOS Y VISITANTES DE IZARKI, DESDE EL CPI – IPNLI.
1- “LO QUE APRENDÍ DE ORIENTE”. Francisco Lopez Seivane. Edit. Obion.
Me esta encantando la frescura, claridad, brevedad de este tratado de sabiduria como gran ayuda para la reflexión y para crecer humanamente al margen de esoterismos, sectas y religiones. Muy interesante y bonito.
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2- “EL CULTIVO DE LA CONCIENCIA EN EL TRABAJO” Tarthang Tulku. Edit. La llave.
Visión budista aplicada al trabajo y a nuestro entorno. Es un sistema práctico que incluye más de 80 ejercicios, muchos de los cuales se pueden practicar en el propio trabajo. Un gran libro de sabiduria aplicada, muy interesante y recomendable. Totalmente en consonancia con PNL Integrativa – Transpersonal.
Espero que os gusten: Txema Ibrain
La pista de Chris Davies de esta semana es una pista que publicó de Jamie Smart de www.saladltd.co.uk. Es un artículo a tres bandas.
Habla sobre una pequeña “técnica” para hacer nuestro discurso más influyente. Veámosla en …
1. INTRODUCCIÓN: Sobre PNL Integrativa-Transpersonal
Trabajando desde la PNL, especialmente con el Alineamiento de niveles neurológicos –modelo del campo unificado (sistémico) de Robert Dilts- y el Proceso de transformación esencial de Connirae y Tamara Andreas, fui experimentando el gran impacto que ocasionaba tanto en clientes como alumn@s, y en mí mismo, la aplicación de estos procesos de cambio evolutivo.De hecho, en ambos casos estamos operando en un nivel transpersonal que nos conecta con nuestra esencia o estados esenciales. Algo muy similar, si no igual, es lo que solemos experimentar a través de diversos tipos de meditación. Desde el paradigma holográfico y la teoría de sistemas, entendemos en PNL a la persona como un ser que forma parte integrante de un sistema más amplio y que nos transciende . ¿Cómo vivimos nuestra experiencia de pertenencia a un sistema más amplio y determinante que nuestra propia identidad-ego?; ¿cuál es mi visión desde ahí?; ¿qué siento, qué percibo, qué escucho?. Es aquí donde entramos en el espacio interno que nos conecta con lo transpersonal, con lo sublime, la parte más profunda de nosotros mismos, eso que llamamos esencia, ser esencial, espiritualidad … De hecho este es el nivel Transpersonal, la cúspide y sistema director en el alineamiento de niveles neurológicos, y la base o raíz -y núcleo- de los estados esenciales.
Connirae y Tamara Andreas en su trabajo con el Proceso de Transformación Esencial, señalan 5 estados esenciales vinculados al nivel transpersonal: paz, ser, okeidad-merecimiento-armonía, unidad con el todo universal, amor. De nuevo, podemos ver la similitud con la meditación y sus efectos. Volveremos a ello.
2. EVOLUCIÓN DE LA PSICOLOGÍA: ENFOQUE HUMANISTA Y TRANSPERSONAL,Y SU CONEXIÓN CON LA PNL APLICADA AL CRECIMIENTO INTERIOR (Integrativa)
Si hacemos ahora un breve recorrido por la psicología y terapias transpersonales veremos en Carl Gustav Jung a uno de sus precursores; éste difería y rompió con Freud debido a su concepción del inconsciente. Freud había comprobado que algunos de sus pacientes experimentaban unos estados de unidad con toda la creación; denominó a éstos: “estados oceánicos” y los consideró patológicos. Para Freud el inconsciente era el lugar que almacenaba todo lo reprimido, y tendía a considerar sus productos como negativos. Jung planteó una versión del inconsciente no sólo con energías “negativas”, sino también con energías de corte espiritual que a su vez eran reprimidas socialmente. La sombra contenía no solo instintos oscuros y salvajes, sino también grandes tesoros. Posteriormente A. Maslow acuñó el término de “experiencias cumbre” a unos estados afines a la experiencia oceánica y accesibles a cualquier persona. El creía que la psicología no sería completa hasta que no se ocupara -además de lo patológico- de la salud mental en un sentido más amplio, evolutivo e integral; un concepto muy cercano a la espiritualidad.
Carl Rogers enfatizaba en las actitudes básicas para las relaciones y comunicación de calidad humana: Predisposición positiva (respeto, aceptación…), Empatía, Escucha activa, y, Autenticidad (honestidad) es decir, congruencia interna entre lo que pienso-siento-digo y hago. Desde esa actitud planteba su trabajo de desarrollo personal, y el proceso de convertirse en persona, en el sentido evolutivo de Ser.
Estos precursores, así como los actuales psicólogos humanistas y transpersonales entendemos que casi todas las crisis psicológicas esconden una crisis espiritual y que su resolución ha de darse en este plano.
El concepto de emergencia espiritual acuñado por Stanislav Grof se está desarrollando, y penetrando en la psicología oficial. Tony Schwartz, Ken Wilber, entre otros, inciden en este sentido espiritual de la conciencia sin fronteras.
La psicología Transpersonal moderna es reciente, unos 30 años. Muchas de sus intuiciones y conocimientos están presentes en vías espirituales milenarias como el budismo, el sufismo, el cristianismo original o el chamanismo… Por citar sólo un ejemplo mencionaré a Ibn Arabi, el gran místico sufí andalusí universal –murciano en la España musulmana, s. XII- que sirve de puente e integraba el pensamiento griego, la herencia original del cristianismo; el islam, y la sabiduría hindú. El amor ocupa el corazón de la metafísica de este gran sabio y precursor de la perspectiva integrativa y espiritual del desarrollo transpersonal. De alguna de sus obras como “Amor humano, amor divino”, bebieron místicos españoles como San Juan dela Cruz y Santa Teresa; y toda una estela de generaciones de místicos y sabios hasta nuestros días en buena parte del mundo y sobre todo Oriente, y, paradógicamente ignorado y desconocido en su pais de origen. Algunas de sus ideas claves en su obra son: la continuidad que existe entre el amor natural y físico, el amor espiritual y el divino. Se prima un amor universal, lazo de unión de una comunidad sin fronteras, la del dialogo de las culturas y las personas, de las civilizaciones y la fe. En esta línea, algunos psicólogos han puesto en marcha un espacio terapéutico para facilitar a los participantes el acceso a estados modificados de conciencia vinculados a la nueva visión de la conciencia transpersonal.
La PNL, desde una perspectiva integrativa y transpersonal, también puede contribuir con ciertas aplicaciones al desarrollo de esta nueva conciencia y la expansión de la misma. Al igual que la meditación, vía regia al plano transpersonal. En realidad, como dice Magda Solé, y siguiendo con ella en este repaso: el psicoterapeuta transpersonal debe estar abierto a un abanico de técnicas muy diversas, sin ceñirse a unas pocas, por lo que su formación debe ser muy completa. Ha de poseer un gran conocimiento y práctica de disciplinas como la meditación, la mitología y el chamanismo, así como también tener un gran conocimiento y variado de técnicas corporales. El terapeuta transpersonal competente debe parecerse a un maestro zen o a un chamán, que despliega la técnica adecuada en el momento preciso; al igual que el maestro de PNL aplica con arte y con corazón sus habilidades y técnicas.
(CONTINUARÁ)